Hacia una Matriz Energética 100% renovable para el año 2050

Financiamiento de planta solares fotovoltaicas para tu empresa: Modelo ESCO.
mayo 22, 2019

La Ruta Energética 2050 y la posterior Política Energética de Chile “Energía 2050” establecen los camino y medidas necesarias para que en el futuro la energía del país provenga 100% de fuentes renovables.

Pero para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y cumplir con las exigencias internacionales fijadas en las Cumbres por el Cambio Climático (COP) se necesitan políticas para renovar el parque de generación a carbón que hoy en día representa más del 40% de la electricidad generada. Las centrales más antiguas y poco eficientes que existían hace unos años ya se han desconectado del Sistema Eléctrico Nacional (SEN), y lo que sigue es desconectarlas todas. Lamentablemente, para 2030, más del 60% de las centrales a carbón actuales recién estarán a media vida útil, por lo cual no es económicamente viable apagarlas inmediatamente.

La mejor opción para reducir las centrales termoeléctricas (fuentes convencionales como carbón y gas) es mediante la aplicación de impuestos a las emisiones de CO2. Por cada tonelada de CO2 emitida por una central, la empresa deberá pagar un impuesto, por lo cual la factibilidad técnico-económica los hará utilizar menos sus generadores, y posteriormente el costo de cerrar la planta se bajará.

Otra buena alternativa es la reconversión de estas centrales al uso de, por ejemplo, Gas Natural Licuado (GNL) o Biomasa. Esto podría reducir la capacidad instalada de generación de la central, pero a cambio de una operación más limpia y permitir operar a baja capacidad y reaccionar rápidamente a la variación de la demanda. Este último punto es importante ya que ayuda a solventar el problema de las Energías Renovables No Convencionales (ERNC): su intermitencia. Como el sol está presente solo de día, y los mayores consumos ocurren a las 22 horas, entonces ese cambio de fuente renovable a convencional se podrá solucionar, a mediano plazo, con esta alternativa.

Por último, para acomodar las variaciones en la generación de las ERNC se puede utilizar las centrales hidráulicas, de pasada o de embalse. Estas funcionan como baterías gigantes, liberando sus aguas en las horas donde las fuentes como el sol o viento no están presentes. Para eso, las centrales de bombeo solar son una alternativa a considerar, sobre todo sabiendo que Chile tiene un potencial gigante en este tema, puesto que tiene las mejores condiciones de radiación del mundo justo al lado de los farellones costeros que permiten este tipo de centrales artificiales.

El momento de la revolución energética llegó y ya tenemos opciones para transitar este camino. Requerimos de iniciativas de parte pública y privada para aprobar los impuestos verdes, impulsar más inversión en todo tipo de ERNC y la reconversión eficiente de los recursos actuales que, a pesar de que contaminan, son vitales para nuestra economía.